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El mundo esta cambiando feministas prostitutas

12.11.2016 Prostitutas baratas 0

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Entonces ella le contaba con quiénes se relacionaba, todas personas importantes del lugar, inclusive autoridades, y cuando este investigador la miró asombrado, la chica le dijo: Y ese es un comentario interesante, porque muestra la distancia, en la percepción de las personas, en relación a las disposiciones legales. Para esa chica, el hecho de ella ser menor de edad, lo que torna el ejercicio de la prostitución en explotación sexual y al consumidor de sexo en criminal, era irrelevante. El tema de las leyes, de las recientes modificaciones en función de la preocupación con la trata, y de la distancia existente entre esas leyes y la percepción de las personas es importante.

En Brasil, en el pasado, la trata era definida como facilitar el ingreso o la salida al exterior de una mujer para que ejerciese la prostitución. Las chicas hacen lo que siempre hicieron, subirse al barquito para ir de una orilla a la otra. En Brasil se ha gastado mucho dinero en cursos de capacitación y sensibilización. Quien asiste a un curso de capacitación, cree que sabe lo que es la trata. Y, por lo menos en Brasil, las definiciones de trata son confusas. En ese proceso, las personas absorben ideas que no son exactamente las nociones del abolicionismo feminista, pero tienen relación con el uso que se hizo del discurso feminista.

Esto porque sienten que el gran movimiento anti-trata no tuvo efectos positivos en lo que se refiere a los derechos de las personas con las que trabajan. Por ejemplo, el integrante de una asociación que trabaja con derechos de migrantes afirmaba que no había visto ni un solo visado humanitario que se hubiera dado a un migrante rescatado de trabajo esclavo.

Y esto sucede en un momento en el que el discurso sobre la trata se capilarizó y se difunden las acciones contra ella. En este contexto, el feminismo y el abolicionismo quedan un poco perdidos, no parecen ser tan relevantes, por lo menos no en Brasil.

Es como un elemento secundario en este gran engranaje que se ha formado, en el que participan ONGs que apoyan derechos humanos, diferentes instancias del gobierno y agencias internacionales. Dolores Juliano Sí, pero, curiosamente, en la medida en que las políticas estén muy inclinadas en este sentido, pueden llegar a obtener datos que las corroboren.

Pero el hecho que fracase, no parece que afecta demasiado. Si nosotros miramos el libro de Donna Guy sobre la prostitución en Argentina desde fines del siglo XIX hasta mediados del XX, es exactamente lo mismo; es decir, oficinas internacionales para controlar la trata de mujeres que finalmente tuvieron que cerrar porque no había trata de mujeres.

Aquí, por ejemplo, se han denunciado una serie de avasallamientos y abusos respecto de las mujeres durante una serie de allanamientos a departamentos privados en busca de trata. Adriana Piscitelli Vos preguntabas también específicamente por el feminismo y la verdad es que las realidades son bien diferentes. Yo no sé, por ejemplo, por qué en Argentina existe esa tradición abolicionista tan fuerte.

En EspaÑa, las abolicionistas ganaron ese gran debate del pero ganaron a costa de haber callado las voces de una parte significativa de voces también feministas. Esta es una gran articulación de mujeres con perspectivas diferentes que se consideran feministas. La Marcha Mundial de Mujeres marcha contra la violencia, marcha contra la pobreza, contra los efectos negativos de la globalización.

En , la marcha hizo una parada en una ciudad próxima a Campinas, donde vivo. Hubo una serie de reuniones de trabajo. Participé de una de esas reuniones, que reunía mujeres de organizaciones de base, mujeres rurales, mujeres evangélicas, mujeres católicas, feministas antiguas, feministas jóvenes.

Y escuchando y mirando, yo pensaba la gran diferencia que había entre lo que me rodeaba y el feminismo que conocí en los 80s. En ese encuentro, las mujeres durmieron en un gimnasio. Había representantes de un grupo de ex prostitutas vinculado a la pastoral de la mujer marginalizada, que es católica. Este grupo es abolicionista, lo declara, hace campaÑas contra la reglamentación.

El grupo de base se iba exaltando y ella alimentaba eso afirmando la necesidad de luchar contra la reglamentación y legalización. Y las mujeres que participaban llevarían la moción a los lugares de origen para que se votase. Son diferentes las tradiciones y me gustaría entender por qué. Es decir, lo que habría que explicar es por qué se le niegan derechos, no pedir para ellas un trato legal especial, simplemente que se respeten los derechos que tiene la población.

Y, por otra parte, que no les impone obligaciones innecesarias en materia, por ejemplo, de control de sanidad, porque ello puede llegar a ser muy perverso. Dolores Juliano El asunto sería en vez de conseguir una legislación nueva, suprimir esa legislación represiva.

Dolores Juliano Se sostiene una legislación represiva que va en el camino de toda la otra legislación represiva. Dolores Juliano Creo que puede dar un aporte muy significativo porque, de alguna manera, todas estas propuestas que terminan lesionando los derechos de las trabajadoras del sexo parten de una idea abstracta y universal de lo que es el bien, de lo que es el mal, de lo que tiene que ser la sexualidad.

No solamente tenemos una experiencia de primera mano, que se puede decir que esa experiencia no es necesaria duplicarla porque las prostitutas ya la tienen, pero la duplicamos en un nivel de elaboración teórica; es decir, con un nivel de discurso legitimado- que ellas no siempre tienen- entonces poder presentar las experiencias y los problemas en términos de un discurso con determinados criterios o garantías de "objetividad," me parece importante porque puede ayudar en sus demandas.

No es lo mismo hablar con los datos que sin los datos. Adriana Piscitelli Estoy totalmente de acuerdo con lo que dice Dolores. De manera paradojal, muchas veces los grandes aliados, por ejemplo, son los policías. Tienen todas las herramientas pero no logran usarlas. Pero las antropólogas, si se toman el trabajo mínimo de hacer un poquito de trabajo de campo, se encuentran de narices con la realidad. Siempre es un placer y un aprendizaje poder escucharlas. Buenos Aires, 1 de diciembre de Pero a nuestro alrededor, en estos treinta años, todo ha cambiado.

Así pues he estudiado y analizado el debate de la prostitución intentando encontrar o proponer nuevos argumentos. Yo lo he planteado al contrario: Soy muy consciente de que dada la virulencia con que la cuestión se expresa habitualmente es posible que finalmente el libro no contente a nadie, pero ese es el riesgo que se corre cuando se intentan abrir nuevas vías en caminos que parecen cerrados.

Al menos creo que es un intento intelectualmente honesto. Las soluciones reales son también demasiado complejas para resumirlas en un par de leyes, como a veces se quiere hacer; la prostitución no puede solucionarse legalmente, sino que es necesario un cambio cultural muy profundo. Las leyes a veces pueden colaborar en ese cambio o pueden, por el contrario, crear nuevas situaciones de injusticia que, a su vez, provoquen reacciones sociales contrarias a lo que en principio se pretendía.

A pensar esas cuestiones es a lo que un verdadero debate dentro del feminismo debería dedicarse. Este libro intenta ayudar a pensar el debate y a provocar que se pueda debatir desde otros lugares. Me contentaría con que alguna persona partidaria de la regulación se replanteara su posición, o al menos, la matizara después de leer este libro. Vente al foro de debate de Pikara Magazine. Nosotras también hemos sucumbido a las cookies y eso que no son de chocolate.

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. El debate sobre la prostitución 0. Beatriz Gimeno Activista lesbiana y feminista, escritora de novela, ensayo y poesía y bloguera.

Le he preguntado a una amiga regulacionista y me dice que le pasa lo mismo, que ella y yo podemos estar conversando pero cuando estamos en un debate la situación cambia. No hay manera de tener un debate tranquilo sobre el asunto. Por eso dedico una parte del libro al debate en sí. Hemos hecho de ello una especie de cuerpo, de anclaje de nuestra entidad feminista. Creo que hay que romper con eso. La historia demuestra que primero ha sido abolicionista, luego regulacionista, luego otra vez abolicionista.

Vemos que todos los Estados europeos hacen ese camino dependiendo de factores como quién gobierne, si hay feministas en el poder o no. E incluso en el fondo los factores que influyan pueden no tener nada que ver con los derechos de las mujeres que se dedican a la prostitución o con el feminismo. Imagínate lo que pasaría con la prostitución No los conozco ni voy a acusar a nadie pero insisto: Estoy convencida de que emplean dinero a través de asociaciones pro-regulación y de que tienen estrategias de publicidad para imponer sus intereses.

Sus causas son la división sexual del trabajo y la construcción de una ideología que naturaliza la diferencia.

Dices que es ahí donde debemos incidir. Esto me parece importante para saltar del discurso a la acción. No tiene importancia si uno se dedica voluntariamente a esto por necesidad. Digo, voluntariamente entre comillas. La gente es explotada y nosotros no pretendemos acabar con sus trabajos, sino que pretendemos que sus condiciones de vida mejoren, aunque el objetivo final marxista es acabar con la explotación y con el salario.

Uno no dice que haya que acabar con el trabajo de los barrenderos o las señoras de la limpieza que son explotados. Pues lo mismo podría decirse de la prostitución. Y sale una mujer que dice: En cómo afecta nuestras relaciones con los hombres o las relaciones de los hombres con nosotras. Estoy convencida de que el feminismo ha ido socavando el sentido de masculinidad de algunos hombres que ya no pueden gritarle a la mujer como antes ni controlarla, que luego van al trabajo y tienen una jefa De ahí que muchos hombres necesiten espacios y relaciones donde puedan ejercer esa masculinidad tradicional.

Creo que esa es una de las razones por las que ha crecido tanto la prostitución. Ya nos les gusta la prostitución occidental regulada porque las prostitutas ponen límites o tienen protección, por ejemplo como pasa en Holanda; quieren hacer una cosa y la prostituta dice: Y sí, ellas son profesionales.

Lo llamaría dominio en lugar de violencia. La prostitución constituye un papel fundamental en la construcción de la subjetividad masculina como una subjetividad que puede someter sexualmente a una mujer cuando lo desee. En la autopercepción de ser hombre, él piensa que se lo merece y que por tanto tiene que haber un contingente de mujeres a su disposición cuando lo desee.

Hay un problema en decir que "siempre es violencia". Si todo es violencia, entonces nada es violencia. No toda prostitución es violencia física aunque sí simbólica. No todo acto prostitucional concreto tiene por qué ser violento pero la institución en sí ejerce sobre todas las mujeres una violencia simbólica con la que es imposible avanzar hacia la Igualdad, conseguir la Igualdad. La prostitución es una institución que afianza la desigualdad entre hombres y mujeres.

No, en una sociedad como esta no. Tendría que ser una sociedad igualitaria, donde el patriarcado no existiera. Podemos decir o pensar que no importa, pero sí que importa y demuestra, entre otras cosas, que muchos de nuestros argumentos abolicionistas ya no conectan con quienes deberían ser aliados o aliadas.

Esa es la razón primera que me impulsó a meterme en un estudio profundo acerca de esta institución. Y siempre desde la convicción de que un verdadero debate sobre una cuestión tan central y tan compleja es imprescindible. Llevamos treinta años discutiendo desde casi exactamente las mismas posiciones aunque unas y otras afirman haberse movido. Pero a nuestro alrededor, en estos treinta años, todo ha cambiado. Así pues he estudiado y analizado el debate de la prostitución intentando encontrar o proponer nuevos argumentos.

Yo lo he planteado al contrario: Soy muy consciente de que dada la virulencia con que la cuestión se expresa habitualmente es posible que finalmente el libro no contente a nadie, pero ese es el riesgo que se corre cuando se intentan abrir nuevas vías en caminos que parecen cerrados. Al menos creo que es un intento intelectualmente honesto.

Las soluciones reales son también demasiado complejas para resumirlas en un par de leyes, como a veces se quiere hacer; la prostitución no puede solucionarse legalmente, sino que es necesario un cambio cultural muy profundo.

Estoy hablando de la segunda mitad de la década del 90, cuando comienza el auge de las discusiones sobre interseccionalidad y se difunden las problematizaciones respecto de la centralidad concedida a la categoría género. Por lo que yo venía leyendo, sobre todo el material de los medios de comunicación, este lugar, Fortaleza, parecía ser un laboratorio a cielo abierto para trabajar interseccionalidades porque entre las personas vinculadas al "turismo sexual" había diferencias de edad, de género, de etnicidad o nacionalidad, raciales y entonces me dije: Insertas en relaciones desiguales, tienen una dimensión que remite a violencia o abuso pero, a veces, esas relaciones ofrecen a las mujeres algunos beneficios.

Relaciones entre chicas pobres, jóvenes, y hombres mayores, muchas veces casados. Mi punto de partida fue pensar en cómo las interseccionalidades operaban en las relaciones entre chicas locales y extranjeros, y me encontré con un universo de intercambios sexuales y económicos amplio y extraordinariamente complejo, y después con migraciones vinculadas al turismo.

Cuando estaba realizando ese trabajo empecé a ser llamada para hablar en seminarios y debates sobre trata de personas. Y ahí yo iba y hablaba de mi investigación sobre turismo sexual y en la platea me decían: Cuando me pasó varias veces, me dije: Y fue ahí que conocí a Dolores, que generosamente me abrió los primeros contactos para llegar a las mujeres.

Esto no quiere decir que no haya trata ni situaciones de violencia, pero no encontré brasileÑas en esas condiciones. Y en los refugios por los que pasé, había chicas rumanas, nigerianas. Dolores Juliano Una estrategia de supervivencia puntual.

Conocí chicas de Fortaleza que migraron a Italia invitadas por "turistas sexuales," se casaron con ellos y dejaron el mercado del sexo. Y conocí muchas en EspaÑa que, hasta que la crisis se asentó, se mantenían en el mercado del sexo.

La diferencia era que, antes de la crisis, las remesas enviadas para la casa por las trabajadoras sexuales eran mucho mayores. Aquí el abolicionismo, tanto en el movimiento feminista como en la academia, es bien hegemónico por lo que quisiera saber cómo es en Brasil y en EspaÑa.

Dolores Juliano Es una moda pero no es una moda nacional, es una corriente internacional. Es decir, se transforman en problemas policiales los que son problemas sociales. En este contexto, considerar la prostitución como una opción laboral o como una estrategia de supervivencia o como algo que puede realizarse y que hay que tener cuidado en que se realice en las mejores condiciones posibles pero que en sí mismo no implica una infracción, ha sido reemplazado por la idea de que es una actividad criminalizada y criminalizable en sí misma.

Yo creo que esto en el caso de Europa, y probablemente de Estados Unidos también, tiene que ver con el hecho de que una parte importante de la prostitución callejera la realizan mujeres inmigrantes, y hombres inmigrantes también. Entonces hay una criminalización general de la migración y la prostitución es la diana perfecta para la criminalización porque de un solo golpe se criminaliza a la sociedad de la que provienen los inmigrantes, que sería una sociedad de tratantes, traficantes y delincuentes, y se victimiza a las mujeres y se puede expulsar a unos y otros sin perder los buenos modales.

Entonces para controlar la migración, la estrategia abolicionista es eficaz. Es eficaz porque legitima los recursos punitivos contra un sector determinado de la población. Es decir, el feminismo ligado a los partidos gobernantes toma esta visión como visión propia.

Adriana Piscitelli Estoy de acuerdo con todo lo que Dolores dijo. Cómo en contextos extremadamente diferentes, esta idea de la trata y del Protocolo de Palermo tiene tanto éxito. Es notable porque esta difusión de esas ideas se produce en un momento en que los brasileÑos estaban convirtiéndose en migrantes, muchas veces irregulares, para el exterior.

Y también convergen organizaciones no gubernamentales de derechos humanos e inclusive organizaciones feministas muy bien intencionadas.

Este es un punto difícil de entender: Inclusive la relación del feminismo con la prostitución ha sido muy fluida. No hay o al menos no había una posición extremadamente negativa en relación con la prostitución, y me refiero a prostitución de personas adultas, por lo menos hasta que comenzó a difundirse el debate sobre la trata.

el mundo esta cambiando feministas prostitutas Yo no puedo decirle a una prostitutas en leon españa famosas españolas prostitutas mía en qué tiene que trabajar. El tema se ha convertido en un no-debate. Cuatro años después, Nueva Zelanda implementó la despenalización total. El problema no es prostitución sí o no. Hasta hace poco, las feministas de la India compartían la opinión de Steinem sobre la prostitución, pero muchas han ido cambiando poco a poco su manera de pensar.

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